FANDOM


300px

Yo, Red... Un escritor acabado, un día caí en un bosque tras un accidente de avión, del cual sólo yo salí con vida. En ese momento, decidí empezar de nuevo a hacer novelas, y se me ocurrió una gran idea, aunque con escenas que pueden causar trauma, allá voy:

Un bonito día en la ciudad de Nueva York, soleado, ideal para dar un paseo por Manhatan. Ahí tenemos a nuestro protagonista Sebastian dando un paseo y en ese mismo instante se tropieza con una chica muy guapa, morena y de aspecto mexicano.

- Oh, vaya, lo siento...¿Te has hecho daño? - Pregunta Sebastian.

- ¿Eh? Esto....Sí, no ha sido nada... ¿Y tú estás bien? - Dice ella.

- Sí, menos mal que no ha sido nada... - Dice Sebastian...

- Bueno, me voy...Tengo prisa.... - Dice ella.

-Oks, vale...Espera ¿cuál es tu nombre? - Dice él, pero cuando lo dijo ya era tarde, ella ya se había ido.

Sigue paseando hasta llegar a un edificio enorme donde en letras bien grandes ponía: Shepard Three Ages Hotel. Al entrar por la puerta una chica, poco más joven que Sebastian, muy guapa, ojos marrones, pelo castaño y de estatura baja, le dice:

- Vaya, vaya, así que ibas a dar un paseo...Más bien parece que quedaste con una mujer...

- Muy gracioso Kathryn, pero he tenido un ligero contratiempo... - Dice Sebastian.

- De cualquier manera...¿Vamos a la habitación para estar a solas? - Dice Kathryn mientras hace gestos insinuantes.

- No tengo tiempo para tus tonterías, hoy estoy cansado, estaré solo en mi habitación tomando algo mientras veo la tele... - Dice Sebastian. - Además, mañana por la mañana tengo que hacer una cosa muy importante.

- ¿Qué tienes que hacer? Anda, díselo a tu hermanita... - Dice Kathryn, otra vez con gestos insinuantes.

- Hasta esta noche no se lo diré a nadie...Bueno, si necesitas algo importante, ya sabes dónde estoy... - Dice Sebastian mientras se está marchando hacia el ascensor.

Subiendo en el ascensor hasta la última planta donde está la Suite de lujo. Entra en la habitación, enciende la tele y llama por teléfono.

- ¿Servicio de habitaciones? - Dice Sebastian.

- ¿Dígame? - Dice la otra persona.

- Quería que me trajesen una botella del mejor champagne que haya, y de paso quería que la trajesen las mejores chicas que haya en el hotel, ya saben para qué... - Dice Sebastian.

- Entendido, en unos minutos tendrá lo que pidió, señor. - Dice la otra persona.

Pasan unos minutos y timbran en la habitación de Sebastian.

- Señor, aquí tiene lo que pidió. Disculpe la tardanza. - Dice la primera chica, la de cabello negro azabache y de ojos castaños.

- No pasa nada... - Dice Sebastian.

- Señor, ¿para qué quería que viniésemos? - Dice la segunda chica, una que parece ser más bajita que la primera, esta con el pelo rubio y los ojos de color ceniza.

- Ya sabéis para qué os llamé, para lo de siempre. - Dice Sebastian.

La primera chica empieza a quitarle la ropa a Sebastian mientras la segunda empieza a sobarle los pechos, y Sebastian iba penetrando a la primera, llamada Kris. La segunda parecía disfrutar más con Kris que con Sebastian, siendo ambas bisexuales, la preferencia a las mujeres de la segunda, llamada Anastacia. Cuando estaban alcanzando el clímax en un momento inoportuno llaman a la puerta de la habitación.

- Sebastian, necesito hablar contigo. - Dice Kathryn.

- Buff, lo siento chicas... - Dice Sebastian.

- No pasa nada, señor. - Dicen las dos jóvenes.

Se marchan por la puerta, no sin antes dirigirle una mirada amenazante a Kathryn.

- Hmm... Deberíamos despedirlas, carecen de buenos modales... - Dice Kathryn.

- En el caso de que tuvieses razón, que no la tienes... Son bastantes buenas haciéndolo. - Dice Sebastian mientras dedica una sonrisa burlona a Kathryn.

- Bueno, quería decirte que en breves estará la cena, así que vete pensando en decirnos qué es lo que te traes entre manos. - Dice Kathryn.

- De todos modos, te lo diré, mañana me marcho a París por motivos personales. - Dice Sebastian.

- ¿Cómo? ¿Piensas dejar el Hotel sin cuidado? - Dice Kathryn.

- Estás tú, ¿no? - Dice Sebastian.

- Esto... Sí, aún así, dejarme a mí sola al cuidado del hotel... - Dice Kathryn.

- Lo harás bien, sino, siempre queda vender el hotel y hacer otro. - Dice Sebastian.

- ¿Aunque éste haya sido el sitio donde te criaste? - Dice Kathryn.

- Obviamente estaba de broma, en fin vayamos a cenar, tengo hambre después de tanto movimiento. - Dice Sebastian.

- Está bien... No tienes remedio. - Dice Kathryn.

Salen de la habitación y llegan a una sala enorme, muy bien decorada y en el techo una lámpara de araña.

- Bueno, vamos a poner un poco de música para ambientar la cena. - Dice Sebastian.

- Sí señor, ¿qué tipo de música quiere? - Dice una chica muy joven vestida de criada.

- Bueno, Elvis Presley estaría bastante bien. - Dice Sebastian.

La joven coge de un sinfonier lo que parece ser un mando a distancia, pulsa un botón y suena de repente la música.

- ¿Así le gusta señor? - Dice la joven.

- Sí, así está perfecto, Kris. Puedes retirarte. - Dice Sebastian.

- Sí señor, como usted ordene. - Dice Kris.

Sale de la habitación.

- Bueno, continuemos cenando... - Dice Sebastian.

- Hmmm... Está bien. - Dice Kathryn.

Y siguen cenando hasta que terminan y llega el postre.

- Sebastian-sama... El postre está aquí, una receta de mi tierra natal, Japón, me la dio mi abuela. - Dice una joven oriental.

- Mmm... Todo lo que haces está muy bien, de acuerdo, puedes retirarte, Megumi-chan. - Dice Sebastian con mucho cariño.

- Como usted desee, Sebastian-sama. - Dice Megumi.

Se marcha del salón.

- Sin duda alguna ella es una de nuestras mejores chicas... - Dice Sebastian.

- Ya, ya, claro... - Dice Kathryn.

- Bueno, me voy a descansar a mi habitación... Megumi, no hace falta que recojas, ven conmigo. - Dice Sebastian.

Se marchan los dos por la puerta...Quedándose sola Kathryn en la habitación.

- Mierda... Puta china de los cojones. - Dice Kathryn.

Llegan a la habitación...

- Sebastian-sama, ¿para qué quiere que esté aquí? - Dice Megumi.

- Bueno, Megumi, eres mi favorita así que...Ya sabes... - Dice Sebastian.

- Como usted ordene, Sebastian-sama. - Dice Megumi.

Empieza Sebastian a quitarle la ropa a Megumi, esta hace lo mismo con Sebastian y empiezan a morrearse. Después de un rato, Sebastian penetra violentamente a la Maiden Megumi causando un gemido bastante sonoro por parte de la joven, casi podría decirse que se oía por todas las habitaciones. Poco tiempo después, Megumi empieza a pajear a Sebastian durante un buen rato.

- Buff, menuda noche, eres genial hasta en eso Megumi. - Dice Sebastian.

- Muchas gracias, Sebastian-sama. - Dice Megumi mientras se sonroja.

- Bueno, tengo que marcharme, pero necesito a alguien, ¿vienes tú conmigo a Francia? - Dice Sebastian.

- Esto, para mí sería un gran honor, Sebastian-sama. - Dice Megumi.

- Bueno, pues nos vamos, haz las maletas y todo para partir esta tarde. - Dice Sebastian.

- Está bien, Sebastian-sama. - Dice Megumi.

Hacen los dos las maletas mientras pasan el tiempo hasta que llegue la tarde.

<- º | Capisodio 1.| Capisodio Siguiente ->

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar